En la agricultura y en la jardinería cabe muchísima agua de mar. Nos lo demuestran los estudios que vienen realizando universidades de Israel y de los Estados Unidos desde hace decenios, a los que se van agregando cada vez de más países. La Fundación está empeñada en experiencias muy modestas en jardinería realizadas en la misma sede, que además de sorprendernos, abren perspectivas interesantes.