El más extraordinario descubrimiento de René Quintón fue que todos los materiales de que está construida la vida están disueltos en el agua de mar. Eso significa que tomando como unidad de vida la célula, y pensando en su alimentación y restauración, el único medio del que podemos obtener TODOS los elementos sin que falte uno solo, es el AGUA DE MAR. Por eso, desde el momento en que nos planteamos la alimentación celular sin que le falte ninguno de los oligoelementos, todos indispensables, el gran recurso es el AGUA DE MAR. Con esta alimentación celular, tenemos recorrido el primer y más importante trecho del camino de la salud.