
De momento sólo los centros de Talasoterapia cuentan con instalaciones y equipamiento apto para el agua de mar. Pero pronto les seguirán todos aquellos que puedan suministrarse agua de mar: los barcos, las urbanizaciones costeras, los hoteles de playa sustituirán el clásico cuarto de baño por la novísima moda: una unidad de talasoterapia privada servida con agua de mar, por supuesto, y abierto al sol y a la naturaleza.