
Los grandes laboratorios acaban de descubrir el agua de mar y están sorprendidos del inmenso prestigio que tiene este producto como factor de salud. Tan bien han sintonizado con la conciencia popular de que el agua de mar cura, que han adoptado el contundente “100 por 100 agua de mar”como supremo argumento de convicción. Asistiremos en breve a los clásicos combates por el dominio del mar: TALASOCRACIA lo llamaron.