Lo que vale para la alimentación humana, vale también para la animal; con una diferencia, y es que las experiencias, al ser obviamente más simples y regulares, tienen un valor matemático. Algunas hemos iniciado nosotros, y de otras tenemos noticia. El resultado es invariable: dando a beber a los animales una proporción relativamente alta de agua de mar, mejoran todos sus parámetros de salud y bienestar. Conociendo las propiedades del agua de mar, no hay por qué maravillarse.