AGUA COMPLETA es la que contiene todo lo que necesita nuestro organismo para MANTENER EN ÓPTIMAS CONDICIONES TODA SU MATERIA LÍQUIDA (el 70%).
Si cada litro de NUESTRA AGUA INTERNA contiene 9 gramos de SALES (las mismas del AGUA DEL MAR; pero éste a 36 gramos por litro), parece evidente que por si falla la alimentación (que falla, ¡y de qué manera!) en la aportación de esas sales, deberíamos asegurarnos de que EL AGUA QUE BEBEMOS CONTENGA TODAS LAS SALES QUE NECESITAMOS. Esa sería un AGUA COMPLETA.
Y eso se consigue de una manera tan fácil como sustituyendo
una cuarta parte del agua que bebemos por AGUA DE MAR,
bien sea sola, bien sea mezclada. Eso nos daría un consumo
aproximado de medio litro de agua de mar al día.
¿Y el sabor? Se aprende en menos de una semana: el paladar,
los riñones, los intestinos, el cerebro, el corazón, el sistema
circulatorio, tardan muy poco en reconocer esta
agua como propia.