Como dice nuestro lema, inscrito en el frontispicio de la entrada principal, “El mar todo lo cura”. Así pudieron expresarse nuestros antepasados, cuyo acceso a la medicina era tan sólo el que les permitía la naturaleza; y así lo sienten hoy quienes prefieren los remedios naturales a la salud que les ofrece la farmacia para remediar tanto los males del cuerpo, como los de la mente y del espíritu. |

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